viernes, 6 de mayo de 2011

El ángel sin estrellas.

El título del libro hace referencia al coronel que salva la casa y a los niños. Sin embargo el que realmente ha hecho todo el esfuerzo es Mario: irse a África, comprar la casa, acoger a los niños, jugarse la vida ante los soldados. Ha tenido un papel activo, mientras que el coronel tan solo ha revocado una orden de destrucción y ha desaparecido sin más, su papel en esta situación ha sido pasivo, de omisión en la ejecución de la orden, sí muy importante pero de esfuerzo mínimo comparado con el que hace Mario. Para mí que aquí se da el síndrome de Estocolmo, agradecimiento al agresor por no agredir.

El que merece el apelativo de ángel es el que pone las bases para que el milagro y toda la ayuda que reciben los niños ocurra.

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